sábado, 26 de marzo de 2011

Comentario del trozo de Don Juan Tenorio:
Trozo escrito por José Zorrilla
1.      El Trozo:
Escena III, ii, 77-101
2.      El Asunto:
Para el púbico, hay una persona (hombre o mujer) hablando consigo misma que medita sobre las obras malas que hizo durante su vida. También menciona a don Juan y dice que Dios está enfadado con él. Luego esta persona, al verse moribunda, le habla a unos fantasmas y les dice que la dejen ¨morir en paz¨. Esta persona quiere saber qué significa esa ¨calma¨ que califica de ¨horrenda¨; la persona quiere saber qué sucederá consigo misma y también se pregunta que esperan de ella los fantasmas.
3   La Actitud:
El dramaturgo presenta al espectador con una sensación de conflicto y desesperanza. Lo hace con esta escena en que el personaje se cuestiona y medita sobre su propia vida, de los malos actos cometidos y que menciona un destino incierto, que parece ser horrible. Hasta nos presenta al personaje hablándole a los fantasmas, ya casi al morir, en su agonía. El dramaturgo presenta en el trozo la introducción, nudo y desenlace de la vida del personaje y hace un buen trabajo al mantener esa tensión e incertidumbre que cautiva el interés de la audiencia de principio a fin, y más aún, deja a los espectadores con ganas de saber que sucederá con el personaje con un final inconcluso.
4       Los Apartados: Hay 3
A)               EL RECONOCIMIENTO DE LO MALO ANTE DIOS: ¨Tarde la luz de la fe/…ira contra don Juan.¨ (II. 1-8)
B)                LA REFLEXIÓN Y AUTOCRÍTICA DE LAS MALAS ACCIONES EN SU VIDA: ¨¡Ah! Por doquiera que fui/…no hay perdón para mí.¨ (II. 9-18)
C)                LA ACEPTACIÓN DE SU MUERTE E INCERTUMBRE SOBRE LO QUE SUCEDERÁ: ¨¡Más ahí estáis todavía/…esperáis de mí?¨ (II. 19-25)
5   Estructura Y Lenguaje:
La estructura externa del trozo es un monólogo actuado por una persona en los tres apartados A, B y C. Se representa en la escena III y nos da como una pequeña introducción en el apartado A. Luego presenta lo que ha sucedido; es decir, el nudo de la obra; y por último, en el apartado C nos da un desenlace inconcluso. La estructura interna nos presenta el conflicto y desesperanza de la vida del personaje por haber obrado mal y la tensión de saber qué sucederá, ahora que este personaje acepta la muerte y está en agonía. El personaje sólo pide morir en paz. El lenguaje presenta 22 versos octosílabos con rima asonante. En el apartado A la rima es abba y cddc; las primeras 4 son redondillas. En el apartado B la rima es efef y ghghhg, hay 7 redondillas. En el apartado C la rima es ijji con 2 redondillas; los versos 23 y 24 son eneasílabos y el último verso es hexasílabo.
Apartado A: EL RECONOCIMIENTO DE LO MALO ANTE DIOS:
El dramaturgo presenta el monólogo con la tensión y conflicto interior del personaje cuando dice, ¨Tarde la luz de la fe/ penetra en mi corazón,¨(1-2). Utiliza el símbolo de la ¨luz¨ para darnos una idea de divinidad, de Dios. Y habla de que esta luz penetra en su ¨corazón¨, así usa al corazón para decirnos que lo ha tocado en el fondo de su ser. El corazón es símbolo de sentimientos y del órgano más importante del ser humano, entonces aquí nos dice que el personaje ya dejó que Dios entrara en su vida. Pero dice ¨tarde¨; esta palabra crea la pregunta de por qué es tarde, el espectador ya se está preguntando el por qué, de esta manera manipula la audiencia con intriga para mantenerla atenta a lo que el personaje dice. En los siguientes dos versos ¨pues crímenes mi razón/ a su luz tan sólo ve.¨ (3-4) Ya nos cuenta que se han cometido varios crímenes y que la razón por fin se da cuenta de éstos. Menciona la ¨luz¨ para decir que lo divino ha hecho que la razón reconozca los crímenes al fin. Después, menciona a Dios que condenará a Juan en los versos, ¨los ve…y con horrible afán/…de su ira contra don Juan¨, (5-8) aquí ya nos confirma que Dios está en contra de don Juan por haber cometido tantos crímenes y reconoce que estas malas acciones son horribles y merecedoras del castigo divino. También nos indica que el personaje se siente mal y horrorizado por las acciones de don Juan así como también, acepta que Dios esté molesto con don Juan.
Apartado B: LA REFLEXIÓN Y AUTOCRÍTICA DE LAS MALAS ACCIONES EN SU VIDA: En este apartado el personaje habla sobre su propia vida y el dramaturgo utiliza frases cortas para darnos ejemplos de lo que el personaje hizo durante su vida. Por ejemplo, ¨¡Ah! Por doquiera que fui/ …la justicia burlé¨, (9-12) utiliza palabras abstractas como la ¨razón¨, la ¨virtud¨ y la ¨justicia¨ que son cualidades de una persona buena y sensata; y que por lo visto, este personaje carece de ellas porque dice que se burló y nos las respeto. En los siguientes versos, ¨Y emponzoñé cuanto vi, /…y los claustros escalé;¨(13-16) el dramaturgo nos da ejemplos concretos y visuales que nos indica por los lugares que el personaje anduvo. Además al decir que subió y bajó de lugares como palacios, cabañas y conventos nos dice que tuvo una vida llena de agitación e intranquilidad. También, al usar la palabra ¨emponzoñé¨ lo cual significa contaminar, nos indica la autocrítica que el personaje hace de su vida y las malas acciones que considera ha cometido durante ésta. Cuando dice, ¨y pues tal mi vida fue, / no, no hay perdón para mí¨, (17-18) nos reafirma que habla sobre su vida y que ha hecho cosas tan malas que no merecen el perdón divino y que ya no hay esperanza para su salvación.
Apartado C: LA ACEPTACIÓN DE SU MUERTE E INCERTUMBRE SOBRE LO QUE SUCEDERÁ: En este apartado, el personaje le habla a los fantasmas y les pide que lo dejen ¨morir en paz¨, cuando dice, ¨¡Mas ahí estáis todavía/ a solas con mi agonía¨ (19-22) aquí el público se da cuenta que el personaje le habla a alguien o algo y esto crea tensión y curiosidad de saber a quién o qué le habla el personaje, así sea un fantasma, al fantasma de quién. Nos indica también que el personaje ya quiere llegar al final de su vida, que ya no quiere vivir más, lo que nos trae el desenlace de este monólogo. Pero a la vez trae consigo otra interrogante, del porque hay tanta calma alrededor del personaje en el verso 23 ¨Mas con esa horrenda calma,¨ lo cual nos da esa sensación de incertidumbre de que sucederá y el dramaturgo usa las palabras ¨horrenda calma¨ para crear un poco de  miedo porque se sabe bien en la vida existe esa dualidad de que nada es perfecto y que en muchos casos, después de la calma, llega la tempestad y viceversa. Así nos da la opción, a los espectadores, de identificarnos con esta situación y nos recuerda que la vida te cobra las malas acciones. Y para finalizar en los versos 24 y 25, ¨¿qué me auguráis, sombras fieras? / ¿Qué esperáis de mí?¨ Nos deja con estas interrogantes de que pasará con el personaje, si morirá y será condenado por Dios o quizás si tendrá tiempo de arrepentirse y enmendar sus errores. Y al decir ¨sombras fieras¨ nos deja también con la incertidumbre si se refiere a los demonios que han venido a buscar al personaje.
6   El Tema: La desesperanza de tener un destino trágico e incierto por  haber obrado mal en la vida.
7       Conclusión:
Me gustaron mucho los recursos que usa el dramaturgo para crear tensión en el trozo, sobre todo el final inconcluso es fantástico porque deja a la audiencia pensando en que sucederá con el personaje y en querer ver la siguiente escena. En cuanto a los recursos, me refiero al comienzo cuando usa la palabra ¨tarde¨ para crear la interrogante del por qué ya es tarde y para qué es tarde. También, cuando el personaje le habla a los fantasmas, ¿quiénes son éstos? ¿Por qué están aquí? Me parece increíble que un monólogo en el que habla sólo una persona actúa pueda impactar tanto al público y mantenerlo atento a lo que pasa.
Comentado por: Svetlana Gómez.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Comentario del trozo de Don Juan Tenorio

Comentario del trozo de Don Juan Tenorio:
Trozo escrito por José Zorrilla
1.      El Trozo:
Escenas VII y VIII-vv.1-77.
2.      El Asunto:
En la posada del Laurel, el hotelero Buttarelli recibe a dos hombres: don Gonzalo y don Diego. Él que llega primero, don Gonzalo, dialoga acerca de un duelo que aparentemente se realizará a las ocho. Buttarelli le expresa su duda de que se realizará tal duelo, y le dice a don Gonzalo que ya casi dan las ocho para ver si habrá duelo. Él entonces se sienta y se pone un antifaz; luego se queja diciendo que no puede creer que se encuentre en una situación como ésta, pero que su familia e hija lo valen. Acto seguido, aparece don Diego disfrazado quien quiere confirmar con Buttarelli, si efectivamente hoy habrá un enfrentamiento entre Tenorio y alguien más. Buttarelli le dice que espere, que a las ocho se verá. Entonces don Diego se queda a esperar y se sienta al otro extremo de don Gonzalo. Luego dice, para sus adentros, que la humillación que está pasando sólo lo hace por ser su hijo, Tenorio. Buttarelli no sabe quiénes son en realidad y los tacha de hombres de piedra.
3   La Actitud:
El narrador tiene una actitud positiva hacia sus personajes y hasta cierto punto intenta conmover al lector, porque reflexiona sobre las cosas que los padres hacen por sus hijos como en el caso de don Gonzalo y don Diego quienes hasta se humillan para tratar de buscar el bienestar de sus hijos. En el caso de Buttarelli, el narrador se muestra más objetivo y da un punto de vista desde afuera, pues Buttarelli sin saber que son dos padres preocupados por el duelo, los juzga superficialmente como seres de piedra. También, el narrador crea tensión entre los personajes y lo transmite al lector porque no se sabe si el duelo se llevará a cabo o no y pone una hora tope para saber el desenlace, en este caso son las ocho.
4       Los Apartados: Hay 2
A) LA PREOCUPACIÓN Y LA RESIGNACIÓN DE DOS PADRES: DON GONZALO Y DON DIEGO POR EL DUELO DE TENORIO: ¨Ya está aquí/…pues, y me siento.¨ (1-18) ¨¡Que un hombre como yo/…para echarlo al juego.¨(23-29) ¨La seña está terminante/…Yo también lo esperaré.¨ (30-53) ¨¡Que un hombre de mi linaje/…pude dar el ser.¨ (66-73)
B) LA MOLESTIA DE BUTTARELLI Y SU OPINIÓN SOBRE DON GONZALO Y DON DIEGO: ¨Curioso el viejo/…hasta saber quién es él.¨ (19-22) ¨¿Qué os sirva vianda alguna/…Hombre más malhumorado.¨ (54-65) ¨¡Vaya un par de hombres/…que no hacen, y así se  medra.¨ (74-77)
5   Estructura Y Lenguaje:
La estructura externa del trozo es un monólogo actuado entre dos personas en los apartados A y B. Se representan en dos escenas VII y VIII. La estructura interna nos presenta el conflicto del duelo y la tensión de saber si realizará o no el duelo entre Tenorio y su contrincante. El lenguaje tiene rima consonante: en el apartado A, -ar, -unto, -anza, -ura, -orta, -er, -enga, -ego, -ado, -el, -ero, -aso, -ión y –dad; en el apartado B, -iene, -isto, -edra y –asto en pares en los dos apartados.
Apartado A: LA PREOCUPACIÓN Y LA RESIGNACIÓN DE DOS PADRES: DON GONZALO Y DON DIEGO POR EL DUELO DE TENORIO
El narrador presenta el monólogo con el conflicto. ¨Ya está aquí./ de la primer campanada.¨(1-9) Don Gonzalo arriba a la posada del Laurel para averiguar si habrá un enfrentamiento y el hostelero, Buttarelli, contesta que no se sabe con seguridad pero que a las ocho es la cita y si no se presentan los contrincantes, entonces no habrá tal duelo. Entonces, el narrador agrega la tensión del tiempo, de un futuro cercano diciendo: ¨pues la hora ya está por caer,/ la dilación es ya corta. (16-17)¨ También, invita al lector a deducir que don Gonzalo no está de acuerdo con el duelo y que más bien está preocupado si esto se realiza, en los versos ¨Quiera Dios que sea chanza,/ y no lo que se murmura.¨ (10-11) Luego, llega a la posada don Diego preguntando si estaba en el lugar indicado, la hostería del Laurel y si el duelo se llevará acabo. Esto nos señala que este caballero también está preocupado y ansioso por saber si habrá o no un duelo entre Tenorio y su enemigo, en los versos siguientes: ¨La seña está terminante./ ¿Pero acudirá?/ No sé.¨ (30-48) Buttarelli juega parte importante de esta tensión creada por el narrador puesto que su posada es el lugar del conflicto y se puede ver en los versos, ¨¿Es verdad que hoy tiene aquí/ Tenorio una cita?¨(42-43). Él se encarga de recibir a cada caballero, don Gonzalo y don Diego respectivamente, y los invita a esperar y sentarse para presenciar el desenlace. Cabe mencionar que don Gonzalo y don Diego se han presentado con un antifaz, lo cual crea un aire de misterio y el lector puede percibir la vergüenza que cada uno de ellos quizás siente por estar allí, en esa posición tan incómoda. Esto se menciona en los versos, ¨Cúbrome, pues, y me siento,¨ dijo don Gonzalo; y ¨¿Otro embozado?, dijo Buttarelli al ver a Don Diego.¨ Por último, los dos caballeros: don Gonzalo y don Diego se resignan a esperar uno al extremo del otro, preocupados y sacrificando su honra por el bienestar de sus hijos. Esto imagen la da el narrador en los siguientes versos, ¨¡Que un hombre como yo tenga/ que esperar aquí y se avenga/ con semejante papel! En fin, me importa el sosiego/ de mi casa, y la ventura de una hija sencilla y pura,/ y no es para echarlo a juego.¨ (23-29). Por otro lado, don Diego juega el mismo papel, el de humillarse por su hijo. El narrador conmueve al lector, lo envuelve y hasta lo hace partícipe de este amor incondicional que un padre tiene por sus hijos. Se puede leer en los versos, ¨¡Que un hombre de mi linaje/ descienda a tan ruin mansión!/ Pero no hay humillación/ a que un padre no se baje/ por un hijo. Quiero ver/ por mis ojos la verdad,/ y el monstruo de livianidad/ a quien pude dar el ser.¨ (66-73). Esto nos da la estructura interna del trozo, como el narrador juega con los sentimientos de estos padres para reflejarlos en nuestros sentimientos y en nuestra vida misma. Si somos padres nos identificaremos con los personajes y si aún no lo somos, igual nos podremos identificar con el ejemplo de muchos padres alrededor nuestro que dan la vida por sus hijos y también, nos motiva a pensar hacia al futuro, de cómo reaccionaremos cuando nos seamos padres.
Apartado B: LA MOLESTIA DE BUTTARELLI Y SU OPINIÓN SOBRE DON GONZALO Y DON DIEGO
            En los versos, ¨Curioso el viejo me tiene/ del misterio con que viene…,/ y no me quedo contento/ hasta saber quién es él¨ (19-22) Buttarelli que es el posadero, se muestra curioso por saber la identidad del primer caballero que llega a su posada que es don Gonzalo. Esto muestra la curiosidad del ser humano, de querer saber lo que sucede, quién es quién y el motivo de su presencia; incita al lector a querer saber más, crea misterio sobre lo que sucederá. Luego, la molestia y queja de Buttarelli por el desdén de don Diego, al decirle que se vaya y lo deje, en los versos: ¨Vais perdonado;/ dejadme pues./ ¡Jesucristo! En toda mi vida he visto/ Hombre más malhumorado.¨ (61-65) El narrador representa a Buttarelli como el personaje imparcial en el duelo, en el lugar neutral del conflicto. Pero también, lo hace representar la parte humana de juzgar a las personas sin saber los pormenores o el fondo de la situación de dichos caballeros. Como en los penúltimos versos, ¨¡Vaya un par de hombres de piedra!/ Para éstos sobra mi abasto;¨ Aquí Buttarelli los juzga sin saber su identidad, de ser personas sin corazón. Quizás porque están allí para presenciar el duelo y quizás también por el mal trato de don Diego hacia él. Al usar la palabra ¨piedra¨ da esa impresión de dureza y maltrato y de no tener sentimientos. Para terminar, el narrador menciona que Buttarelli recibe dinero gratuito sin prestar ningún servicio y que esto es ventajoso porque así progresará. Esto se ve en los versos, ¨¿Qué os sirva vianda alguna…/No tomad./ Perdonad.¨ (54-60) y ¨mas, ¡pardiez!, pagan el gasto/ que no hacen, y así se medra.¨ Aquí se escucha a un Buttarelli molestó, pero a su vez tratando de ver lo positivo de la situación para sentirse mejor. Es importante mencionar que él representa la neutralidad del conflicto, y su posada, el lugar donde se desarrollan los hechos. El lector se puede imaginar este monólogo con claridad y lo puede vivir a través de los cambios entre los personajes y los paréntesis () entre los diálogos que nos dice que está haciendo cada personaje, lo hace más real y transporta al lector a cada escena.
6   El Tema: El sacrificio de los padres por el amor incondicional hacia los hijos.
7       Conclusión:
Don Gonzalo y don Diego representan a los padres que por la honra y bienestar de sus hijos y su familia, se sacrifican y dejan de lado su posición social y hasta se humillan, si es necesario.
Buttarelli, en cambio, que ignora la identidad de estos caballeros y que no es padre de Tenorio ni padre de la hija de don Gonzalo, sólo ve lo superficial y los juzga por su apariencia y modo de hablar. Los tacha de ¨hombres de piedra¨ sin saber que en el fondo son seres preocupados por el bienestar de sus hijos.
Comentado por: Svetlana Gómez.